domenica 7 febbraio 2010

Psicobloc en Mallorca : 2º parte

UN AVENTURA PARA ESPIRITUS (casi) HEROICOS
(1º parte | versión en italiano)

DAY 3
Los americanos nos llevan al faro de Puerto Colom debajo del cual el acantilado se abre en una vorágine amenazadora.
El día es anublado, el agua oscura e inmóvil, hoy no sé si tengo ganas de fliñar..!
Ry y Shawn por lo visto salen disparados cómo dos locomotoras con tanto de salto desde arriba, serán unos 25 metros, vaya tela.

Por la tarde vamos a echar un vistazo a la Cova del Diable en Portocristo (la de Two Smoking Barrels del célebre primer vídeo de Loskot).

Unos escandinavos han montado un sistema de cuerdas para sacar unas tomas, otros escaladores tienen un barco fondeado por allí, el rumor sordo del mar ruge debajo de nosotros.
La angustia me ha hecho entrar frío.

No sé cómo me dejo convencer por Ry a bajar el destrepe con él -Sólo un tour - me dice -para que veas la Cova desde abajo- -¿Hay una vía fácil para subir?- pregunto mientras me asomo por el borde -Uhm, you need to squeeze your muscles- (tienes que exprimir un poco los músculos).

Después de bajar unos 15 metros un aérea travesía nos conduce a un pequeño balcón a unos 6-7 metros del agua. Por debajo una escalera de cuerdas para retomar la posición, por arriba un bombo desplomado que deja ver los primeros cantos generosos de Afroman (7b/15), luego quien sabe.
Ry comienza a escalar describiéndome los movimientos, pero con un par de remadas sale del campo visual.
Me he quedado sólo en éste maldito balcón.

Con el corazón en la garganta agarro el primer gran invertido, respiro y suelto los pies de allí; me encuentro volteando en el vacío y empiezo a seguir las maravillosas bocas de caliza maquilladas de magnesio. Un paso largo, oh no, ahí viene la regleta roma que había dicho Ry, desesperado intento juntar manos. Si alguien me está animando el viento se le está llevando las voces, estoy sóoooolo, no pueeeedooo, uaaahhhhhh....

Splaaaash.


Re-emergo del agua contentísimo.
Arriba veo los chicos que me saludan con las manos, él que cae siempre se merece un plauso.
Ahora podemos ir a cenar.


Algunas consideraciones


  • ¿Qué es esto? ¿Búlder? ¿¿Escalada deportiva?? ¿¿¿Alpinísmo??? Un poco de todo, lo juro! Las vías son intensas, el grado comprimido en 3 o 4 pasos de bloque a ejecutarse en un estado mental difícil de controlar. Los grado se asignan con una escala a sabiendas grosera, 6b, 7a, 7c (quizás tuviera sentido hablar sólo de 6°, 7° y 8°), porque luego ha que tener en cuenta el otro numerito a lado: la altura del paso clave. Total, un 7b/10 en una bahía protegida y un 6c/20 maligno con el mar abierto a tu espalda se lo juegan en cuanto a compromiso.
  • Precisamente este factor, el contexto ambiental y el compromiso que el sitio demanda son distraídamente omitidos en el libro de Miquel Riera. Algunos sectores son pequeños parques de attracciones (Cala Varqués), otros necesitan self-control ya sólo para alcanzar el agua (Portocristo). Transporte del magnesio, subida del agua, destrepes, vías de escape alternativas, total, el psicobloc conlleva una componente de aventura en algo más parecida al experiencia alpinística que al gesto deportivo.
  • Escalar con amigos ayuda a disipar los temores, sus gritos son kerosene para tus biceps.
  • Olvidad el relax de una tarde en sector de la escuela de casa. El psicobloc es escalofrío. Que cómo por magia se transforma en júbilo sea en caso de éxito que de salto al vacío.
  • La preparación científica y la espera de las condiciones optimas para el pegue, típico de la escalada con cuerda no existen. Los gatos son constantemente empapados, el magnesio es escaso (si te pasas instintivamente la mano por el pantalón con la idea de secarte el sudor te has condenado), las presas, sobre todo cerca del agua, están húmedas, a veces mojadas mojadas. La elegancia del gesto se sustituye por un eficaz, rabioso intento de quedarte agarrado a la roca.
  • No hay manera de probar o montar una vía; nada de restings, nada de cepillo, hay que meterle caña hasta que puedas, cada intento es por la lógica del juego es a muerte.
  • Los largos segundos de la caída te dejan sorprendentemente el tiempo de asumir la característica posición de torpedo. Los brazos al costado para evitar el bofetón, los tobillos juntos para preservar el paquete. La presión del impacto empuja agua en los conductos nasales. Una mezcla de yoga e ingeniería hidráulica para liberarlos.
DAY 4

Una ojeada y un baño al arco natural de Es Pontas (debajo del cual corre Es Pontas, 9a?/20 de Mr. Sharma), después el último saludo a Cala Varqués.
Es el cuarto día y los cantos estan inesperadamente más secos y nos conceden unas últimas potentes fliñadas de adiós.
Un abrazo a los americanos y, con los gatos mojados en la mochila abandonamos la arena blanca y el agua cristalina de esta maravillosa isla.
Días adrenalínicos, una carga de emociones que no me esperaba, miedo ancestral, euforias viscerales.
Un desafío temerario cuanto infantil, un aventura para espíritus heroicos, en calzoncillos.

video

venerdì 5 febbraio 2010

Psicobloc en Mallorca : 1º parte

Un aventura para espíritus (casi) heroicos
(versión en italiano)

DÍA 1
Miedo.
Estoy en el filo del acantilado de Cala Varqués, por debajo la roca se esconde a la vista dejando sitio al vacío y unos quince metros más abajo la mesa turquesa del mar.
Respiro hondo, salto. El bofetón del agua, un espumar de burbujas todo alrededor. Dos remadas potentes de brazos y alcanzo otra vez la luz cegadora del sol.
Todo bién, es la hora de ponerse los gatos.


Para poder alcanzar el comienzo de las vías se baja escalando por las líneas más vulnerables (destrepes), pero el yuyu del vacío puede ser intenso y hay quién prefiere llegar nadando y secarse cómo se puede arañado en la repisa a ras del agua.

Bajo todo menos que relajado e intento situarme mirando arriba. La linea de iniciación (Genoveses, 6b/10) me domina amenazadora; -ni hablar-, subo por donde he bajado. Necesito otro salto para un chute de adrenalina.

Media hora después reintento y me encuentro en el desplome de la bóveda con las manos pegajosas de sal marino y sudor, nada de magnesio.
Subo uno 5-6 metros resoplando cómo un toro, pierdo la orientación entre estalactitas y nichos, gesticulo con los brazos endurecidos por el miedo hasta que los nervios ceden. Quito los pies de la roca, miro el patio azul por debajo y dejo que el vacío me lleve consigo.
Splaaash.
No imaginaba que el terror pudiera agotar las fuerzas de ésta manera, estoy hecho polvo!
Miro los demás psicobloqueros mientras me seco al sol, hago un repaso de la línea y memorizo los movimientos cómo si fuera la final de la copa del mundo. Lo intento otra vez y en plena fibrilacíon alcanzo el borde del acantilado, que satisfacción!

Quemado por el sol reparo a la sombra del pinar de Beach-4 -que sitio maravilloso- pienso mientras me quedo dormido.



DÍA 2
El sol despiadado de ayer me ha cocido cómo un rosbif, la mañana pasa a la sombra de los pinos hasta la llegada de los estadounidenses.
Shawn y Ry suben, bajan, saltan del acantilado cómo dos linces; galvanizado voy a buscar más compromiso.
Pocas remadas me llevan a 10 metros de altura, regleta, pié-mano, excitado me estiro hacia un agujero y lo agarro cómo si fuera mi vida; pero no hay nada donde poner los pies, pánico!! Las exhortaciones hacen eco alrededor - C'moooon!- , -Vengaaaa!- . Con el celebro que da mil vueltas me estiro cómo un gusano a la búsqueda del canto salvador... nada.
uaaaaahhhh... el vacío me aspira.
Tienes todo el tiempo de mirar abajo la superficie del mar que se acerca. Splaaashhhh.
Reemergo con la cabeza en el centro del disco de espuma blanca que se dilata, el terror que se había adueñado de mi evapora en unos segundo.



Los intentos repetidos y las observaciones de una jornada afinan las estrategias para poderte secar y echarte magnesio en las menudas repisitas de roca cortante, allí donde con cameratismo se reunen los psicobloqueros intercambiando opiniones y compartendo el precioso polvo blanco.



Nos movemos hacia el sector Metrosexual. Shawn, Ry, Lauren y un par de escaladores sudafricanos se lanzan a la conquista de la bulderosa travesía del techo de la bóveda (Bandito, 7c/10) en un espectaculo circense de dinámicos, rugidos, gritos primordiales y caídas por supuesto.
Con las últimas luces del atardecer decido intentar la línea clásica del sector (Metrosexual, 7a/10). Ésta vez los movimientos ya los he visto, una contribución psicologica determinante. Sin embargo después de la cabalgada por el desplome me encuentro apagado en el paso clave arriba, la regleta izquierda es más pequeña de lo esperado, el corazon acelera, levanto el pié derecho cómo puedo, me estiro, los dedos de la mano derecha alcanzan algo que parece bueno, pero en ese momento los pies pierden el contacto, el cuerpo ondea hacia fuera, la mano izquierda pierde el agarre, un microsegundo después la derecha también; pagaría para poseer el fotograma de mi cara en ese instante.
Uuaaahhhh. Otra vez todo azul.
Salgo del agua, me seco , me preparo, subo otra vez y aguanto la oscilación del paso. Los gritos de los amigos me acompañan en la torpe y nerviosa remontada final, con los brazos de madera agarro todo lo que puedo para sacar mi culo lejos de ese maldito abismo. Estoy a salvoooo! Uauhooouuu!

La percepción de todas aquellas sensaciones se bautizó con el neologismo: fliñar, flipar y cagarse de miedo a la vez, un cocktail de terror adrenalínico y vértigos de eufória. La esencia del psicobloc.


video
Goldie Hawn - 7b/10 - Cala Varqués